PAJARO MACUA               
 
El pájaro macuá es un ave indeterminada, que se ha asociado al vencejo  rabiahorcado (Panyptila cayennensis) cuyos individuos, pero especialmente nidos, son utilizados en bebedizos y pócimas para el amor o la fortuna.

Una historia del macuá, recolectada por afroamericanos de La Victoria Chocó reza así:

Cuando el pájaro muere, se le entierra y se limpia la zona al rededor de la tumba. Se mantiene limpia hasta que del centro de la tumba brota una planta. Esta planta se deja crecer, entonces se corta y sirve para hacer un riego para la suerte, al igual que su nido.
En el chocó, además cuando se desea algo con vehemencia, se captura el ave y se le comentan los deseos antes de darsele muerte para que se cumplan. El nido se utiliza en infusiones para el amor y la fortuna, y son vendidos con cierta frecuencia en las grandes ciudades, como Medellín y Pereira. El corazón del ave también se utilizaba para tal fin. El ave, sin embargo, puede variar de especie dependiendo la zona, pues en Puerto Inírida se la asocia a un colibrí y en otros lugares, como la costa atlántica, se dice que es un pequeño pájaro amarillo."



MACUÁ. — Esta voz, ligada a la magia de la Costa Atlántica de Colombia y de otros países vecinos y que es probablemente africana, como veremos, no parece tener mucho uso en Palenque, porque solamente Félix Salgado y Andrés Escamilla la supieron definir. Según el primero, se utiliza el nido del pájaro macuá para preparar un bebedizo 'pa enamora', en el cual deben incluirse no sólo el nido, sino también las plumas y algún perfume. Hay que rezar, además, una oración para garantizar su eficacia (1983). Andrés Escamilla declaró que: 'el pájaro macuá hace un nido en el aire en la punta de una ramita, como una mochila; se usa p'asunto de brujería, pa conseguí mujé. Se deja seca y se le echa perfume' (1984).

Socorro de Ávila, de Cartagena, nos declaró que 'el pájaro macuá lo traen de Santa Marta para hacer un perfume de buena suerte' (1984). Según Rosa Aguado, de Ayapel, "el nido del pájaro macuá, que es fino, como de algodón, y sólo se encuentra en la Sierra Nevada de Santa Marta, lo cogen y lo echan en un frasco de perfume; le agregan corazón de rana verde y corazón de chupaflor. Los ingredientes no pueden ser pares, sino impares: 3, 5, 7" (1983). Escalante en su obra El negro en Colombia define así macuá: "pajarillo que disecado y pulverizado se usa en la magia amorosa (Costa del Atlántico)" (Esc, Negro, 177). Macuá no está en Sundheim, ni en Revollo, ni en los demás diccionarios colombianos que hemos consultado con las siguientes excepciones: Alario, que lo circunscribe a la Costa y lo define como 'pájaro a cuyo nido le atribuyen ciertas propiedades de hechicería' (Alario, 194, 195), y el Breve diccionario de colombianismos que define 'pájaro macuá' así: 'ave imaginaria a la cual se atribuyen propiedades afrodisíacas' y afirma que se emplea en la Costa, Antioquia, Chocó y Santander, es decir regiones cuyo centro difusor podría ser Cartagena.

Mitos: Algunas personas (de todos los estratos sociales) consideran que tanto el nido como el ave, o cualquier pedazo de alguno de los dos, constituye un potente afrodisíaco (cuando algún brujo lo prepara en forma apropiada).

Se encuentra desde el sur de México hasta el este de Perú y la parte central de Brasil.